Destaca IMSS Michoacán papel de la anestesiología en etapa previa a proceso de procuración de órganos

• Su papel es mantener la viabilidad de los órganos y tejidos.


El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Michoacán destacó hoy el papel fundamental de la anestesiología en la etapa previa al proceso de procuración de órganos con fines de trasplante.


De esta manera, el anestesiólogo Edwin Hernández Aguilar del Hospital General Regional (HGR) No. 1 Morelia-Charo, del IMSS dio a conocer que el papel de la anestesiología en dicho proceso previo es mantener la viabilidad de los órganos y tejidos.


Entrevistado durante un proceso de procuración de órganos y tejidos con fines de trasplante, Hernández García especificó que la viabilidad consiste en mantener los signos vitales de los órganos, de manera fisiológica lo más cercano a lo normal, así como la adecuada presión arterial y oxigenación.
Añadió que se maneja farmacología y ventilación en adecuadas condiciones, en coordinación con el equipo de cirujanos que efectúan el proceso de procuración de los órganos y tejidos.


Hernández Aguilar describió que los anestesiólogos se encuentran ubicados en la línea oculta del procedimiento de la procuración, pero que sin duda alguna, el mantener viables o en óptimas condiciones los órganos del donante, también favorece al éxito del trasplante en un paciente receptor.


Por otra parte, médicos residentes del segundo año de anestesiología del mismo centro hospitalario, María Teresa Arroyo Díaz y Javier Rafael Gonzalez González, coincidieron en señalar que mantener las funciones vitales del paciente para la viabilidad de los órganos para su procuración hasta que llega el equipo de médicos cirujanos que realiza dicho procedimiento es una tarea fundamental.


Se mantiene al paciente con anestesia, se monitorea la presión, frecuencia cardíaca, saturación y se controla con fármacos y soluciones para que se mantengan los niveles óptimos de los órganos.


Finalmente, ambos residentes también hicieron un llamado a la sociedad a adoptar la cultura de la donación de órganos y tejidos con fines de trasplante, en virtud de que un ser humano puede trascender –dijeron- más allá de su propio cuerpo cuando éste es ya la última esperanza de vida de otros pacientes que están en espera de un órgano para poder sobrevivir.